Bienvenidos

A este sitio donde converge principalmente la luna que será la encargada de iluminar el camino hacia el conocimiento cuando nos encontremos en la penumbra de la inopia, donde el viaje hacia la ciencia sea a través de la vía lactea de los bits, cuando el cuarto menguante y el cuarto creciente de la luna nos inspire para crear e innovar y donde la lluvia de estrellas sean todos los alumnos a los cuales ayudemos a crecer en el universo del saber.
Atte: LUNA

sábado, 10 de octubre de 2009

Los saberes de mis estudiantes

México tiene un alto índice de analfabetismo, esta situación ha disminuido porque la cobertura en la Educación se ha ampliado pero ahora tenemos una nueva situación que presenta el contexto tecnológico y globalizado. Se menciona que existe un analfabetismo virtual debido a que existen personas que no saben manejar la computadora y sus diversos programas.
Situación que no entra en juego con nuestros estudiantes, sino con las generaciones que no contaban con una computadora sino con una máquina de escribir, con una carta en lugar de un correo electrónico, con un teléfono casero en vez de un celular. Observamos que las nuevas generaciones nacen y se están formando bajo el enfoque de la tecnología incluida en su vida diaria y en sus actividades escolares o no, laborales o no.
Los estudiantes saben utilizar la red e incluso la dominan más que los adultos puesto que pasan mucho tiempo (más de 6 horas) frente a ella. Realizan todo tipo de actividad desde formales hasta informales. Bajan información para las tareas escolares, copian películas, intercambian música, publican sus fotos, chatean, mandan correos electrónicos, se comunican y hacen amistad con personas de otro estado o país, navegan por toda la red.
La amplia gana de información y habilidades que poseen sobre el área del manejo y manipulación de la computadora e internet, hay que aprovecharlo en beneficio de su educación. Es indispensable involucrarlos en su formación cognitiva ya no solamente con el hecho de ir a la biblioteca, bajar información de la red, cumplir con la elaboración de sus tareas sino crear un espacio virtual en donde se interrelacione bidireccionalmente la ciencia y el individuo, “Compartir bits”. Jordi Adell.
Ese espacio virtual servirá al estudiante para manifestar sus fortalezas y debilidades pues demostrará sus habilidades para crear presentaciones de un tema en específico, vincular la información requerida con otros sitios o temas afines, temas en boga para intercambiar con los demás que están retrasados, manejar programas o conocer sitios desconocidos para los compañeros y/o profesor. Iniciar otro tipo comunicación, virtual, con su grupo y profesores para informar al profesor de sus avances o dudas, con los compañeros para compartir información y dudas con respecto a las actividades escolares.
Se formará una comunidad virtual donde el objetivo es crear y compartir información como menciona la ética de Hacker, en donde todos tienen la posibilidad y facultad de hacer ciencia, transmitirla virtualmente para poder aplicarla dentro y fuera del salón de clases.
El principio y motor del hombre desde la época primitiva ha sido aprender, dominar, innovar y el hombre del siglo XXI potencializa está situación porque ahora navega en bits.

Mi aventura de ser docente

Ésta bella profesión de dar clases, muchos la iniciamos sin saber si estaba bien lo que hacíamos o no, pero planeábamos nuestra clase con la mejor intención de que nuestros alumnos aprendan, conforme ha pasado el tiempo confirmamos que amamos esta profesión porque en ella encontramos un amplio repertorio de experiencias, sentimientos, frustraciones, olvidos, desengaños, etc.
Es muy cierto que el ser profesor no es una tarea fácil, aprendemos a realizar nuestra labor, por ensayo y error, pero creo que siempre estamos experimentando y obteniendo resultados buenos o malos y cuando no realizamos este ensayo y error es cuando nuestra clase se vuelve monótona, tradicionalista, sin compromiso por parte del profesor y con resultados negativos para el aprendizaje del alumno pues no se motiva ni lo motiva el profesor para aprender.
Debemos fomentarnos ser profesores de humanidad, comprometidos con nuestra laboral para hacerla amena, interesante en donde los alumnos encuentren conocimientos, experiencias y valores que puedan aplicarlos a su vida diaria y por consiguiente nosotros nos veamos realizados en cumplir con nuestra misión moral y social "ser un buen profesor".
La labor docente es muy gratificante porque con el sencillo hecho de encontrar de nuevo a tus alumnos, en la calle, te saluden, te comenten de su vida y sobre todo que se acuerden de lo que aprendieron y de las palabras de ayuda, de apoyo e incluso de los regaños, sientes que cumpliste con tu misión.
La Lectura de José M. Steve “la aventura de ser profesor” nos deja una profunda concientización sobre nuestra labor, hay que observar nuestras fortalezas y debilidades de nuestra función, siempre con la intención de mejor las clases y el aprendizaje.
Considero que nuestra identidad como profesor la estamos configurando con nuestras experiencias diarias y la mejoraremos con nuestro interés por ser mejores y capacitándonos con los nuevos métodos educativos y tecnológicos
Para concluir, también existe la contraparte, no todo es color de rosa, existe una gran cantidad de obstáculos en nuestra labor, dificultad en la planeación de la clase hasta su ejecución, la actitud del profesor, la disponibilidad de materiales por utilizar, los propios alumnos y la institución educativa. Pero independientemente de estas circunstancias estamos motivados porque sabemos que tenemos en nuestras manos a un cúmulo de personas que hay que enseñarles ciencia y valores. La función del profesor no acaba en el salón, es el trampolín de los conocimientos que viajan años luz en todos nuestros alumnos, en sus casas y actualmente a través de la red.
PD:“las experiencias del pasado nos sirven para impulsar y mejorar nuestro presente y futuro”

Mi confrontación con la docencia

Soy Lic. en Educación, egresada de la Facultad de Educación. Mi carrera la elegí desde la secundaria, cuando un día me pregunte porque estudiaba y para qué. Mi respuesta fue para ayudar a otros a aprender debido a que yo había tenido no muy buenos profesores y quería que sus experiencia fueran buenas en la escuela, también opte por la facultad a diferencia de la Normal Superior porque el plan de estudio cubre tres vertientes (docencia, administración e investigación), las tres me gustan pero donde he tenido más oportunidad de desarrollarme en la docencia.
Mis primeros pininos los hice en la propia facultad, en cursos propedéuticos que se proporcionaban a los aspirantes a ingresar; en ese momento todavía no me sentía totalmente comprometida con mi profesión pero si identificada con mis obligaciones de transmitir conocimiento y sacar adelante a un grupo.
Cuando egrese y empecé a trabajar con jóvenes supe que era lo que yo quería y sabía que lo hacía bien pues los alumnos me decían que entendían lo que explicaba o posteriormente los encontraba en la calle y agradecían el hecho de haber aprendido. A lo largo de 9 años de estar en la docencia puedo decir que si es realmente algo a lo que voy a dedicar mi vida, enseñar porque me gusta, mi profesión y mis alumnos me motivan a mejorar día tras día.
Lo único que he encontrado de insatisfacción en mi labor es que en ocasiones, los alumnos no terminan de estudiar por cuestiones económicas y no por la falta de capacidad pero fuera de esta situación es una profesión que da grandes satisfacciones.
Mi esquela dirá se dedico a transmitir y enseñar.